Este Universo nace de una pregunta que me acompaña desde hace muchos años:
No una vida perfecta ni una vida definida con anticipación, sino una vida más consciente, coherente y posible. Una vida en la que podamos comprendernos, organizarnos, crear y comunicar desde quienes somos.
De esas preguntas nació una filosofía.
Y de esa filosofía, una manera de recorrer la vida.
Slow no significa ir lento, sino ir a tu ritmo.
En un mundo que constantemente nos marca velocidades, tiempos y formas de hacer,
Universo Slow propone volver a una pregunta más íntima:
Porque no todos necesitamos lo mismo, no todos queremos lo mismo y no todos tenemos que llegar al mismo lugar de la misma manera.
Tu ritmo también forma parte del camino.
Los cuatro pilares están conectados.
Lo que descubrimos de nosotros transforma la manera en que organizamos nuestra vida.
La organización puede abrir espacio para crear.
Lo que creamos puede convertirse en algo que queremos compartir con otros.
Y, en ese recorrido, volvemos a encontrarnos con nosotros mismos.
No es un camino lineal.
Podés empezar donde estés, avanzar, volver, detenerte, profundizar o recorrer nuevamente un mismo lugar.
Porque tu ritmo también forma parte del camino.
También escribo. Sobre las preguntas que aparecen en el camino, sobre lo que voy aprendiendo, investigando y descubriendo, y sobre las distintas formas en que podemos construir una vida más propia.